Si la pandemia nos ha enseñado algo sobre el trabajo, es que no necesitamos pasar largas horas en una oficina para ser productivos. Entonces, ¿por qué el presentismo sigue siendo tan importante?
Hablamos de presentismo laboral, o “síndrome de la silla vacía”, cuando el trabajador se encuentra en su puesto de trabajo incluso más horas de las que debería estar, sin embargo la productividad es notoriamente baja. Lo primero que debemos analizar son las causas que impulsan al trabajador al presentismo. La mayoría de las veces esto viene ligado con un jefe autoritario, inflexible o una organización donde no se da la opción de promoción interna de los trabajadores, donde se premia la presencialidad y no la productividad; es decir, una organización pobremente saludable, que en consecuencia aumenta la posibilidad de padecer insatisfacción, desmotivación laboral o burnout. Con la actual crisis sanitaria y económica, el fenómeno del presentismo se ha elevado a causa del miedo de los empleados a perder su puesto de trabajo, por lo que la mayoría acuden a sus puestos de trabajo aún estando enfermos, aumentando el riesgo de contagios en la empresa.
El incremento de la modalidad del teletrabajo, como consecuencia de la pandemia generada por la COVID-19, ha generado una nueva cultura denominada “e-presentismo” que ha afectado los resultados de los equipos, generando un agotamiento excesivo y teniendo a su vez impacto en la dinámica familiar, ya que los colaboradores creen que deben estar en línea, incluso fuera del horario laboral, para cumplir con sus responsabilidades y para defender su puesto de trabajo. Por un lado, los colaboradores se enfrentan a múltiples dificultades para concentrarse en su trabajo, debido a sus responsabilidades familiares; y, por otro lado, cada vez disponen de menor cantidad y calidad de tiempo libre para compartir con sus familias.
De acuerdo con el estudio de Edenred Perú, “Situación laboral tras un año de la pandemia”, el 73 % de los encuestados en modalidad de teletrabajo indicó que trabaja entre 1 y 5 horas extra diarias. Asimismo, según una reciente investigación de Linkedin y la Fundación de Salud Mental, el 79 % de los ejecutivos encuestados piensan que el trabajo desde casa ha hecho que los trabajadores sientan que deben estar conectados y disponibles, tanto como sea posible.
Podemos reducir o evitar el presentismo llevando a cabo algunas de las siguientes acciones:
La crisis ha demostrado que para ser eficaz y obtener resultados no es necesario estar físicamente en la oficina cinco días a la semana. Esta es una de las lecciones positivas que hemos aprendido del teletrabajo, y la cual genera una toma de conciencia que podría marcar el fin de los prejuicios contra los trabajadores remotos, a menudo afectados por la falta de reconocimiento y oportunidad.
En Perú, es una buena oportunidad para poder lograr un verdadero y correcto equilibrio entre el trabajo remoto y el presencial. Las organizaciones deben adaptarse y permitir nuevas formas de trabajo para que los colaboradores puedan estar motivados ante esta nueva realidad; buscando la mayor productividad de los colaboradores, siempre teniendo en cuenta la salud y el equilibrio entre la vida personal y profesional.